sábado, enero 20, 2007

Nuestro hombre en Las Palmas

Ahora que James Bond es rubio, la redacción de M,MM&E no ha tenido más remedio que concederme mi acreditación doble cero y enviarme a mi primera misión secreta en territorio enemigo. Como sabrán vds., queridos lectores, las Islas Canarias se dividen en dos bloques: Tenerife es la capital del bloque occidental, o mundo libre, mientras que el bloque del este tiene su capital en Las Palmas de Gran Canaria, lugar donde tendrá lugar mi misión.

M ha diseñado una ingeniosa tapadera para mí. Acabo de completar mi entrenamiento para lograr un perfecto acento peninsular que desviará la atención de los nativos sobre mi origen chicharrero y les hará creer que soy un godo malvado. Nada mas verme asumiran que, como todos los godos, he venido a robarles el trabajo y las mujeres lo que me dejará vía libre para cumplir con mi verdadera tarea, robar el "Gran" de "Gran Canaria". De cara a los nativos seré Blond, James Blond...

He dedicado mis primeros días en la isla a mezclarme con los nativos y aprender sus pintorescas costumbres. Aquí los colorines (comics) se llaman cuentos, los carritos se llaman kioskos y las plazas, parques. No se como llaman a los parques porque aún no he visto ninguno...

Hay que admitir que resulta difícil no encariñarse con los lugareños por la naturalidad con que afrontan las penalidades de vivir en este territorio inhóspito. Parece ser que los vientos alisios, que traen la humedad y las eses, dejan casi toda su carga en las islas occidentales sin apenas traer nada al bloque oriental. Pero esto no preocupa a los Canariones (como ellos mismos se hacen llamar) que se han adaptado con total naturalidad. Lo del agua lo arreglan comprándola embotellada. La falta de letras la compensan salpicando su simpático dialecto con haches aspiradas y pausas glotales. Así pueden ahorrar algunas eses diciendo cosas como "Agüita de Firgah", "Do' duro' para do' donut'" o "Me jinqué tre' tuno' y me tupí tó". Esta última frase me tuvo perplejo hasta descubrir que los tunos son una especie de higos sin pinchos.

De momento me he instalado en Vegueta con intención de infiltrarme en el sanedrín. Les seguiré informando.

Al servicio decreto de su Majestad,
Demóstoles

4 comentarios:

Locke dijo...

Contamos con ud., mr. Móstoles. No nos defraude.

Jositoamoroso dijo...

Albertito, por lo que veo el pegamento de esnifar es más barato en el canarión que por aquí, ¿no? ;-p

vespinoza dijo...

Tambien denominan rosca a la popular cotufa. Solo por eso se merecen que los insulte en vasco:

AIAIAIAIAIIAIIIIIIAIAIAIIAIAIAIIAIAAAAIAIAIAIAIIAIAIAIA*

*Para más información ver post anterior

Efrén dijo...

Bienvenido al terreno inóspito Mr Móstoles.

Por cierto.... Rosca es un nombre TAN cursi como Cotufa.