jueves, noviembre 23, 2006

Occidente y el Relativismo Cultural

Extraído de Orphan of Creation de Roger McBride Allen, traducción propia. El diálogo es entre dos afroamericanos:

-[El relativismo cultural]... es una de esas cosas sensibleras de los progres, la idea de que no se puede ver a una cultura como superior a otra, porque todas las culturas se juzgan a sí mismas por criterios diferentes. Para un miembro de una sociedad puramente agrícola como esta, que viven en chozas de barro, Manhattan le parecería un lugar atrasado y sin remedio, simplemente porque no hay lugar donde cultivar comida, y según su punto de vista, tendría razón. La teoría de la relatividad de Einstein nos dice que no hay puntos de referencia privilegiados en la física, que todos los marcos de referencia son igualmente válidos, y que ningún punto de observación en el universo es mejor que otro. El relativismo cultural funciona como una especie de analogía de eso, diciendo que no hay una cultura mejor que otra, ya que no hay una forma de medida objetiva para comparar a un grupo frente a otro. No hay absolutos.


-¡Pero esta gente vive entre sus propias inmundicias! Y deben morir jóvenes… no he visto a nadie mayor de 45 o así.


-Ah, pero lo que tú llamas inmundicias es parte de su matriz cultural, al vivir más cerca de la naturaleza. Y sin duda están acostumbrados a morir jóvenes, y si su esperanza de vida aumentara, posiblemente desequilibraría todas las estructuras sociales construidas alrededor de la muerte del jefe a edad temprana, por ejemplo. Y los terroristas dementes que secuestran a gente inocente y que hacen explotar aviones llenos de personas que nada tienen que ver con su lucha están librando una guerra honorable, e incluso santa, mediante los únicos medios posibles. Nosotros no estamos tan oprimidos, así que ¿cómo actuaríamos si lo estuviéramos? ¿Quiénes somos nosotros para juzgar?

-Ah, sí, muy bien. No recuerdo a Martin Luther King diciendo nada sobre tomar rehenes –dijo Livingston con petulancia-. Matar a gente inocente está mal. Ahí tienes un absoluto.

-¿Cómo puedes ser tan dogmático? –respondió Barbara juguetonamente—. Así no serás nunca un buen progre. ¿Suponte que los inocentes quieren morir, y que la muerte es un sacrificio que tiene un papel vital en la vida de la comunidad? O volviendo a nuestros secuestradores de aviones, ¿cuántos inocentes de verdad hay a bordo de ese avión? ¿No engordan y se enriquecen todos ellos gracias al sistema de opresión mundial que les niega a los secuestradores su propio país? ¿No van a invertir sus sueldos, inyectado dinero en la economía de guerra global que les niega a esos pobrecitos e incomprendidos secuestradores sus derechos?

-Espera un momento –protestó Livingston-, estás a punto de decir que nadie puede cometer un acto malvado jamás, que no se le puede echar la culpa a nadie…

-Y ya que Hitler consideraba sinceramente que los judíos eran subhumanos, matarlos no era más asesinato que sacrificar ganado –dijo Barbara, en tono tenso y furioso, sin rastro ya de broma-. La conclusión lógica es que siempre es culpa nuestra, culpa de la cultura dominante occidental, por no ser lo suficientemente comprensivos. Más allá de eso no hay ni bien ni mal, ni dimensión moral, porque nadie, ni Hitler, ni los secuestradores, ni los hijos de puta que compraron a nuestros antepasados como esclavos, jamás piensan en sí mismos como malos. Siempre encuentran un argumento razonable para explicar lo que hicieron como algo justo y necesario desde su punto de vista.


-Así que no ningún acto puede ser malvado, porque sólo aquél que cometió el acto puede juzgar el acto en sí, y nadie se ve a sí mismo como malvado –dijo Livingston-. Jopé, eso si que es pensar con claridad.


Lo sorprendente de este alegato es que tiene ya casi veinte años, es de 1988. Cualquier parecido con la realidad actual es evidentemente ficción.

Translating Locke

9 comentarios:

Rafa dijo...

Pues acojona, un poco nada más

Anónimo dijo...

qué, ésa charla fue en serio?
...porque lo leo, pero no lo creo!
mejor lo repaso de nuevo...

vespinoza dijo...

joé, que caña

Loximann dijo...

Yo me lo creo perfectamente. En los tiempos que vivimos ahora, los del posmodernismo, los del relativismo y la relatividad (qué de moda está mentar a Einstein sin tener ni puta idea de qué hizo), los del todo vale, no se puede esperar otra cosa. Quizás sea un sentimiento inherente al ser humano, o quizás yo me esté volviendo particularmente cínico, pero cada día tengo más claro que todo se va a tomar por culo irremisiblemente. Lo tristemente jodido es que no hay alternativa. Cuando cayó el Imperio Romano, cuando cayeron los Musulmanes, cuando cayó Ep-paña, o cualquier otra cultura predominante, había otra que podía tomar el relevo. Y ahora ya no hay relevo. La cultura occidental como tal desapareció hace ya mucho; ahora sólo tenemos esta repugnante masa viscosa, informe e identificable, que a falta de mejor nombre llamaremos cultura globalizada.
Gracias por joderme el día.

Locke dijo...

undiary: La charla es una ficción narrativa escrita hace casi veinte años, pero me hace gracia que siga siendo vigente el planteamiento.

Vamos a ver: el relativismo cultural como herramienta antropológica es útil para el estudio de culturas, sobre todo para evitar hacer juicios de valor a priori, o de lo contrario todavía seguiríamos con el pensamiento victoriano. Ahora, en lo que si estoy de acuerdo, es que como regla absoluta para no enfrentar cultura contra cultura o sociedad contra sociedad, caca de la vaca: si es por los chinos (por poner un ejemplo) todavía seguiríamos esperando una Declaración de los Derechos Humanos. El relativismo cultural, insisto, es una herramienta de estudio, pero no una ideología aplicable, que es de lo que de se trata en este párrafo.

Loximann dijo...

No tengo nada más que añadir, porque estoy de acuerdo punto por punto y lo dejas muy bien explicadito. Es que a veces me dan los ataques de acidez, me llaman guapo y les escupo en un ojo.
Que vaya, que en el texto creo que se ve por dónde van los tiros: la chica usa el relativismo de la misma forma en que los (llamémosles) dogmáticos lo harían, mostrando las burradas que se pueden llegar a demostrar de esa forma. O algo asín.

Locke dijo...

Y sin embargo, como arma revisionista, podemos usar el relativismo cultural como arma absoluta: nuestra matriz cultural es Occidente, y por tanto, dentro de nuestra cultura, no tenemos por qué ser tolerantes con las culturas cuyos valores (ablación del clítoris, asesinatos de honor, feminicidio, por ejemplo) son antitéticos para los nuestros: uséase, que les den. ¿Qué pasa, que sólo las demás culturas tienden derecho a ampararse en el relativismo cultural?. Nosotros también somo una cultura, o más bien un culturplex

Anónimo dijo...

Lo que pasa es que a veces la negacion de un supuesto y ridiculo relativismo cultural esconde un verdadero y profundo prejuicio frente a otras culturas.

No se puede comparar la ablacion femeninca, los crimenes de honor y el "derecho" del macho ibérico a cargarse a su mujer por que le deja (no hace falta irse tan lejos apra buscar violencia contra las tias) con modos de vida que si bien más atrasados tecnologicamte que el nuestro no tienen por que ser más o menos "atrasados" o "peores" en sentido general.

Puede que los de la tribu de los bule-bule solo vivan 45 años y nosotros 85 pero tambien puede ser que de esos 85 muchos de nosotros nos pasemos una media de unos 45 currando 8 horas al dia en algo que no nos gusta y ellos solo se pasen 3 horas paseando cabras o cultivando sus tierras.

Por que será que los intentos civilizadors occidentales se han hecho a hierro y fuego y han encontrado tanta resistencia y por que será que la mayoria de los civilizados tratam de escapar a su antigua miseria.

Locke dijo...

La diferencia es que el acto del macho ibérico no es socialmente aceptado, aunque provenga de una concepción cultural, y de hecho la sociedad castiga a los que comenten esos actos, castiga al individuo mientras que la lapidación una adúltera en etiopía es algo así como el equivalente de una romería. fiesta para todo el pueblo y premio al que acierte; además está asentado en un código moral dictado por los sabios ancianos yodo eso: es colectivo.

El supuesto de los idílicos bule-bule parece más difícil de contradecir, pero en realidad es fácil: cualquier actividad primaria de supervivencia básica, p. e. el pastoreo, va a ocupar a) gran parte del tiempo del individuo o de la comunidad (los animales no se cuidan solos, hay que buscarles pastos)b)las hambrunas y las enfermedades del ganado son comunes, lo que hace que las sociedades pastorales tiendan a la transhumancia en busca constante de nuevos recursos c) esas sociedades suelen tener una laaaarga tradición de litigios y peleas por la posesión de los animales, así que el planteamiento idílico no debe serlo tanto. Y el caso de una sociedad agrícola es aún peor.

Y sí, la maypría de los civilizados intenta escapar a su miseria, sobre todo emigrando a las metrópolis de los antiguos imperios coloniales. ¿por qué será?