lunes, julio 23, 2007

INDIGNADITO, ME TIENEN

Este fin de semana, estuve hablando con una amiga que trabaja en el entorno de los centros de acogida de menores inmigrantes. Pues bien me contó que en unos días saldrán a la calle al cumplir 18 años unos 50 chicos subsaharianos. La situación a la que se van a enfrentar estos pobres es terrible, no han sido formados en ningún tipo de oficio para que una vez en la calle puedan buscarse la vida, por otro lado no tienen papeles por lo que no podrán encontrar un trabajo legal ni se ha hecho nada para conseguírselos, parece que no es una prioridad del gobierno. La única formación que les han dado es llevarles un día al albergue municipal, donde las criaturas que en su mayoría proceden de entornos rurales abrían los ojillos asombrados al ver la gente que por desgracia frecuenta este tipo de instituciones (indigentes con problemas psiquiátricos, alcohólicos, yonquis...).

Así que cuando cumplan los 18 los colocarán a todos en la puerta del centro de acogida les darán un empujoncito y a partir de ese momento tendrán que ir andando (no tienen ni 1€) al centro de la ciudad más próxima donde deberán intentar buscar que almorzar, lo más probable es que alguno acabe robando comida, yo en su caso lo haría.

Lo que acabó de indignarme es el magnífico rédito electoral que le dará a individuos como el presidente de nuestra Comunidad Autónoma, que continuamente hacen campaña en contra de Negros (subsaharianos) moros (marroquíes, tunecinos etc..) guiris (europeos del este y oeste) y godos (españoles peninsulares) canariones (habitantes de Gran Canaria) en resumen todos los que no son de su pueblo . Por otra parte a pesar que las competencias de menores estén transferidas "Tito Pau" o "Paulino el nuestro" ya está preparando el terreno con declaraciones como:

Coalición Canaria culpa al Gobierno del aluvión de inmigrantes porque no hace cumplir la ley de Extranjería

Estén atentos a las noticias, y verá como en unos meses volveremos a oir hablar de este tema. Sobretodo en ESE perídico

Vespinoza el subsahariano, que les ruega den la máxima difusión posible a esta noticia.

7 comentarios:

Locke dijo...

Y luego dirán: "Sólo vienen ladrones y criminales"

Y yo diré: "Puede, pero en algunos casos se lo enseñamos aquí"

Rafa dijo...

Es dramática la respuesta que mucha gente da al hecho terrible de que haya gente que no tiene nada de lo que vivir, por el motivo que sea. Por un lado verlos en nuestras calles produce escándalo y por el otro se trata con absoluta indiferencia la naturaleza humana de esta gente y nunca se profundiza en su drama personal.
A mí no me resulta especialmente difícil hacer el ejercicio de imaginarme a mí mismo en una situación parecida. Como un pato mareado en el centro de Madrid (por ejemplo), ves comida y riqueza por todas partes, y todo te está prohibido. ¿Qué hacer en esa circunstancia?
Obviamente dejarse morir en un rinconcito, pero bien oculto, para no molestar a nadie ¿no?

Lanarch dijo...

Y luego, encima, se follarán a nuestras mujeres y estropearán la raza. Tsk.

Pejeverde dijo...

Todavía recuerdo a Adán Martín diciendo que cada inmigrante menor costaba 30.000 € al año de mantenimiento.

Concretamente dijo:

"La Comunidad Autónoma está desbordada", expuso. El gasto anual de cada menor inmigrante irregular se eleva a 30.000 euros, asumidos directamente por Canarias, por lo que -según el número actual de menores inmigrantes- la inversión se cifraría en 18 millones de euros al año. A estos jóvenes menores de edad no sólo se les facilita ropa, comida o cama, sino que también se les enseña español y se les ofrecen diversas actividades lúdico-deportivas.

lady cantropus dijo...

Para aclarar la situación que viven los chicos a los que nos referimos os cuento que hay varios centros en la isla que acogen a los menores inmigrantes. Dos de ellos tienen capacidad para unos cien niños cada uno dado que en los mini-hogares no hay plazas. Estos niños son declarados en desamparo al entrar en la isla y en la ley del menor se contempla que los menores tutelados deben de vivir en pisos que permitan una convivencia lo más normalizada posible (mini hograres)siendo el número de plazas aproximadamente de 12 menores por piso. Al no haber plaza en los mini pisos los juntan a todos en estos dos macrocentros ( uno que llaman "la guardería" donde están los más pequeñitos y otro donde están los mayores de 15). Esto signfica que se les atiende como menores en desamparo con la diferencia que la atención integral e individualizada que por ley deberíamos de darles como menores no es posible cuando son 100 niños conviviendo. Sí se les da comida, cama y clases de español. La formación en un oficio es muy complicada dado que no hay plazas para tantos chicos. Tienen una paga semanal que ahorran para llamar a sus familiares y comunicarles que el dinero que esperan para comer no va a llegar ya que o bien son menores de 16 y no pueden trabajar por ley, o bien son mayores de 16 pero no tienen regularizada su situación y no pueden acceder al mercado laboral que tanto ansían. Son chicos que se caracterizan por ser humildes, responsables, que no suelen dar problemas por su comportamiento y sobre todo que vienen con ganas de trabajar en cualquier cosa. El personal de estos centros emplea su tiempo en educarlos en la emancipación ¿?, la administración gasta su dinero en acogerlos pero en el momento que cumplen 18 años toda esa protección termina y han de buscarse la vida para intentar no entrar en la INDDIGENCIA.
Son chicos que están en una espiral sin salida: no tienen papeles porque no tienen trabajo y no tienen trabajo porque no tienen papeles. Yo si estuviera en su lugar robaría

Locke dijo...

Chapeau, lady Cantropus

Gatoparlante dijo...

Hmmm... meow.

Y cómo Doraemon podría ayudar a resolver eso?

Ahora, la mal dicha "cultura", los hace entrever a ellos como criatutas inferiores o algo así, siendo que son tan humanos como nosotros. Y que si no los quieren incluir en la "sociedad" para ser gente de bien, es porque a la misma sociedad, no se le da la regalada gana, ya que no se ha desarrollado un entorno sostenible donde la tolerancia sea una directriz imprescindible e irretroactiva.